viernes, 18 de mayo de 2018

Versión Oficial del Sospechoso TRATADO DE BUCARELI que MÉXICO firmó hace 95 años en 1923


EL TRATADO DE BUCARELI 
( 13 - AGOSTO -1923 )





















PUBLICADO 
ORIGINALMENTE

1 de Agosto del 2010


Por Peticiones y por lo Vigente de su Contenido

hemos accedido a publicar

nuevamente este Artículo





En este año 2010 en que 
Estamos celebrando 
los doscientos años 
de independencia 
y 100 de nuestra revolución, 
EL MUSEO NACIONAL 
DE LA AVIACIÓN Y EL ESPACIO, 
LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA,A C 
aporta la siguiente 
documentación oficial, 
que fue proporcionada por el 
SENADO DE LA REPÚBLICA 
de nuestro país por conducto de 
Víctor Manuel García Reyes, 
Promotor y Director de este 
Museo Virtual e interactivo, 
como una aportación más al conocimiento 
e interpretación lo más apegada posible 
a la verdad de nuestra historia nacional, 
además que fue autorizada su divulgación pública.

Muchos conocemos que fue el 
General Álvaro Obregón 
quién firmó con el gobierno de los 
Estados Unidos de Norteamérica, 
éste controvertido Tratado, 
que hasta la fecha sigue provocando discusiones 
y controversias sobre el alcance de su vigencia, 
así como 
“los supuestos Protocolos Secretos” 
que están o estuvieron ligados a él 
y que desde su firma han obligado, 
según estos 
“Protocolos Secretos” 
a nuestro país, 
a no producir autos y aviones, 
y motores para los mismos, 
maquinaria agrícola 
y de precisión; 
la no explotación petrolera 
y gasífera en ciertas partes de nuestra geografía, 
así como que la política petrolera de nuestro país, 
sería por cierto tiempo dictada por ese gobierno 
( algunos dicen que por 50 años, otros 75 y otros más que 100 años), 
así como de otras limitantes 
relacionadas con el no crecimiento 
en áreas del “Conocimiento”.

A continuación agregamos algunos Links,... 
de los muchísimos que hay sobre la materia, 
para que nuestros amables visitantes 
que quieran ampliar sus conocimientos en la materia, 
lo hagan libremente 
ya que en alguno de ellos 
están íntegramente todos los artículos del citado tratado, 
que oficialmente se reconocen, 
no así, 
“las Cláusulas o Protocolos Secretos”, 
de que tanto se habla; 
pero que al menos nosotros de existir, 
no hemos podido acceder a ellos, 
razón por lo que no podemos asegurar su existencia; 
pero tampoco podemos negarlos, 
considerando que las evidencias 
y los hechos que se nos muestran, 
pareciera que efectivamente se han hecho efectivos esos 
“Protocolos o Clausulas Secretas”; 
por que nuestro país 
no se ha desarrollado en todos esos renglones, 
que se dice, 
están acotados por el citado 
“Convenio Secreto” 
desde hace 87 años 
y así, 
junto con la información 
que también adjuntamos 
que nos fue proporcionada 
por el “SENADO” de nuestro país, 
puedan ustedes formarse un mejor juicio 
sobre esta importante página de nuestra historia, 
que nos ha afectado profundamente 
y que se considera por muchos investigadores 
e historiadores especialistas en la materia 
como una 
“GRAN TRAICIÓN” 
del 
“General Álvaro Obregón” 
y muchos de sus allegados 
y agregamos nosotros, 
de los funcionarios posteriores 
que no han denunciado los citados
 “Protocolos o Clausulas Secretas” 
si es que este existe 
y si las han conocido 
y por sumisión 
e intereses imperdonables 
han aceptado guardar silencio 
en perjuicio de nuestra nación 
y de todos los mexicanos, 
pero la mejor opinión 
y juicio lo tiene usted 
amable visitante de nuestro museo.

INVITACIÓN A VISITAR 
LOS SIGUIENTES PUNTOS DE CONTACTO 
PARA MAYOR INFORMACIÓN:





Así mismo agradecemos a 
“Google” 
la oportunidad de utilizar sus servicios, 
mediante los cuales pudimos obtener las fotos 
y la del Edifico de Bucareli No. 85 
dónde se concretó 
y firmo el 13 de agosto de 1923 
este tratado tan controvertido 
y polémico para nuestro país 
desde hace 87 años, 
así como a Wikipedia, 
por la foto de 
Álvaro Obregón, 
al periódico La Jornada
por su punto de contacto.

























 C. Víctor Manuel García Reyes



Folio: UE/LX/1129/2008





Conforme lo dispuesto 
en el artículo 6 de la 
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 
1, 2, 5, 40, 42, 44 y 61 de la Ley Federal de Transparencia 
y Acceso a la Información Pública Gubernamental y; 
1, 2, 23, 28 y 29 del Acuerdo Parlamentario 
para su aplicación en la 
Cámara de Senadores, 
hago de su conocimiento lo siguiente: 
En atención a su solicitud de información, 
me permito transcribir la respuesta 
que la Dirección 
General de Archivo Histórico y Memoria Legislativa 
ha dado a su petición:
Después de una intensa búsqueda 
en el acervo del Archivo Histórico 
y Memoria Legislativa 
del Senado de la República, 
no se encontró ningún documento 
bajo en nombre y en el cual, 
el Senado de la República 
ratifique los Tratados de Bucareli.

Ello con estricto apego, 
al artículo 28 del -Acuerdo Parlamentario 
Para la Transparencia 
y el Acceso a la Información de la Cámara de Senadores-, 
pues las entidades la Cámara sólo están obligadas 
a entregar los documentos que se encuentren en sus archivos. 

No obstante lo anterior, 
se hacen los comentarios siguientes:
En 1920, el gobierno del general Álvaro Obregón 
aún no había sido reconocido 
por el de los Estados Unidos.

Las relaciones entre México 
y los Estados Unidos 
no eran cordiales 
porque el país vecino exigía 
la derogación de los artículos 
de la Constitución de 1917, 
entre ellos el 27, 
que lesionaban los intereses 
económicos de sus connacionales.

Para Obregón 
el reconocimiento a nivel diplomático 
de su gobierno por el país del norte 
era un asunto prioritario 
porque así evitaba 
la constante amenaza 
de un conflicto armado con dicho país y 
le restaba fuerza a sus enemigos internos, 
quienes buscaban el apoyo de los norteamericanos.

Aunque a México le era indispensable 
el reconocimiento del vecino país del norte, 
aún era de suma importancia 
la influencia nacionalista de Carranza, 
seguida durante su gobierno, 
que pretendía romper 
toda dependencia económica con el extranjero.

Obregón, 
menos radical que Carranza, 
dada la situación del país, 
consideraba que eran necesarias 
las inversiones extranjeras 
para reconstruir la economía del país, 
cuidando de que éstas no afectaran la soberanía de México.

Por su parte, 
Estados Unidos condicionaba el reconocimiento a México, 
al establecimiento de un tratado entre los dos países, 
en el cual México garantizaría los derechos de propiedad 
de los estadounidenses radicados en nuestro país.

En 1921, 
Obregón recibió, 
de parte del Departamento 
de estado norteamericano, 
un proyecto de tratado 
"de amistad y comercio", 
cuya propuesta se refería 
a los derechos que los ciudadanos 
de un país tenía cuando vivía en la otra nación.

En otras palabras, 
el gobierno estadounidense 
se pronunciaba en contra 
de la nacionalización de los bienes de sus ciudadanos, 
contra la aplicación 
retroactiva del decreto 
del 6 de enero de 1915, 
instrumentado por Carranza 
en el cual se reconocía 
la propiedad comunal 
por medio de la restitución 
y dotación de tierras a los grupos indígenas 
y particularmente, 
en contra de la Constitución de 1917.

Obregón 
reiteró su deseo de respetar 
los derechos adquiridos
 por los estadounidenses 
pero no aceptó el proyecto 
porque habían temas 
que sólo el poder judicial 
podía resolver.

La situación de México era tan difícil 
que en realidad 
los que podían establecer condicionantes 
para luego dar el reconocimiento 
al gobierno de Obregón, 
eran los norteamericanos.

Tres fueron las condiciones 
que exigieron al gobierno mexicano:
a. Especificar en el contenido del art. 27 constitucional 
la situación legal 
en la que quedarían la industria petrolera 
y las propiedades agrícolas de los extranjeros;
b. reanudar el pago de la deuda externa, 
suspendida durante el gobierno de Carranza;
c. pagar las compensaciones a los extranjeros, 
que por daños a sus personas o propiedades 
hayan sufrido durante la lucha revolucionaria.

Obregón 
mostró flexibilidad 
ante los planteamientos norteamericanos 
y decidió no aplicar el art. 27 
contra los derechos de propiedad 
de los estadounidenses en México. 
La Suprema Corte de Justicia 
dictó 5 fallos 
en los que determinaron que el art. 27, 
no sería retroactivo 
en la parte correspondiente 
a la industria petrolera.

Con relación a la reanudación 
del pago de la deuda externa, 
Obregón intentó obtener fondos 
mediante los impuestos del petróleo, 
los cuales habían subido poco tiempo antes 
pero las empresas petroleras 
se opusieron a tal aumento, 
deteniendo la producción 
y obligando así al gobierno, 
a derogar dicho impuesto.

Obregón 
estimó que debía negociar 
la deuda externa con Estados Unidos, 
resultado de ello 
fue la aceptación de nuestro país de pagar, 
entre capital e intereses 
la cantidad de 1451, 737 587 pesos.

México contrajo esa obligación, 
por cierto muy elevada, 
a cambio de que Estados Unidos 
reconociera al gobierno mexicano. 
De hecho, 
este reconocimiento no se dio sino hasta 1923, 
cuando el presidente de los Estados Unidos 
consideró dos aspectos de la situación mexicana:
Álvaro Obregón 
se había mantenido en el gobierno 
aún sin el reconocimiento estadounidense 
y la imagen que estaba dando el gobierno norteamericano 
ante la comunidad internacional 
por no reconocer al gobierno de Obregón. 

Bajo esta perspectiva, 
los políticos estadounidenses 
buscaron la posibilidad de entablar nuevas conversaciones 
para zanjar los problemas que aún tenía con México.

Estas pláticas 
tuvieron por sede a la ciudad de México 
y se llevaron a cabo 
en un edificio del gobierno federal 
ubicado en las calles de Bucareli No. 85. 
Las negociaciones se iniciaron el 15 de mayo de 1923 
y terminaron el 13 de agosto del mismo año.

En el Tratado de Bucareli 
se llegó a los siguientes acuerdos:

Las propiedades agrícolas expropiadas 
a estadounidenses se pagarían con bonos, 
si no eran mayores a 1755 hectáreas. 
Las propiedades que rebasaran dicha extensión, 
el pago sería de inmediato 
y al contado.

Se integraría una comisión 
que se encargaría de revisar 
las reclamaciones pendientes a partir de 1868; 
las reclamaciones originadas por la Revolución 
se resolverían aparte.

Con relación al petróleo, 
el art. 27 no era retroactivo para los norteamericanos
 que habían adquiridos sus concesiones antes de 1917, 
lo que les permitía seguir explotando libremente el hidrocarburo.

Los Tratados de Bucareli 
carecieron de una verdadera validez 
porque no estuvieron sujetos 
a la aprobación de los congresos 
de los dos países firmantes, 
quedando en un 
"acuerdo de caballeros", 
que comprometía únicamente a 
Obregón
 pero no a su sucesores 
y que finalmente, 
el gobierno de México 
fue reconocido por el gobierno de 
Estados Unidos.

Finalmente, 
reiteramos a usted 
que estamos a su disposición 
para atender las solicitudes de información 
legislativa, parlamentaria, administrativa o técnica 
del Senado de la República 
que usted requiera. 
Atentamente, 
Unidad de Enlace para el Acceso 
y Transparencia de la Información 
de la Cámara de Senadores 
de los 
Estados Unidos Mexicanos.


Correspondencia enviada por
 Víctor M. García R. 
al Senado de la República:

“Una calurosa y afectuosa felicitación a ésa Cámara de Senadores 
y muy especialmente a la "Unidad de Enlace, 
así como a la 
Dirección General de Archivo Histórico 
y Memoria Legislativa", 
por tan expedita 
y brillante respuesta, 
atinada disertación escrita 
y por la pulcritud 
y exactitud en la narración 
de los hechos históricos, 
por cierto muy digeribles y entendibles, 
que nos han sido revelados en forma oficial 
y que nos enorgullece como mexicanos, 
despejándonos las dudas e inquietudes 
que como familia 
y ciudadanos mexicanos teníamos al respecto, 
en relación al famoso tratado de 
BUCARELI.

Nuevamente, 
nuestra felicitación 
y reconocimiento a ésa 
Honorable Cámara de Senadores 
y a todo su equipo humano.

Así mismo 
atentamente solicitamos su autorización 
para que mis hijos ó su servidor podamos mostrar 
públicamente en las escuelas si fuera el caso, 
esta comunicación oficial, 
que para nosotros es histórica, 
respetando íntegramente el contenido de la misma.

De esta forma deseamos ser sus ayudantes 
y orgullosamente dar a conocer 
la verdadera historia de nuestro país 
y despejar las dudas y recelos, 
que muchos connacionales, 
al igual que nosotros como familia, 
teníamos sobre el particular.

Esperamos y confiamos en su autorización 
y en ultima instancia respetaremos 
y acataremos su resolución. 

Con aprecio sincero, 
Víctor García y Familia.”

Contestación y autorización 
para la difusión de la información que da el 
Senado de la República:

















Finalmente estimado visitante, 
después de haber usted analizado 
la información anterior, 
la fotografía, 
y los Links, su opinión 
y juicio es lo que verdaderamente cuenta 
en relación a la situación a la que ha llegado MÉXICO, 
después de 200 años de supuesta 
Independencia y Libertad, 
así como de su trágica lucha revolucionaria, 
de hace 100 años que le fue impuesta, 
por los fuertes intereses petroleros 
de aquella época 
y que actualmente aún se ciernen 
sobre este gran país.




ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN 
Y DIFUSIÓN CULTURAL
ENMARCADO DENTRO DE LOS ARTÍCULOS
PRIMERO, SEXTO Y  SÉPTIMO 
DE LA CARTA MAGNA DE LOS
ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

CONTINUARÁ...

Finalmente estimado visitante, la mejor opinión y última palabra la tiene usted. GRACIAS POR VISITARNOS